CÓMO EVITAR EL DESGASTE PROFESIONAL

Publicado el 28 agosto, 2013

El término Síndrome de Burnout o Síndrome de Desgaste Profesional se utiliza para expresar el sufrimiento personal derivado del desgaste emocional en el trabajo que deteriora tanto la salud del trabajador como la productividad de la empresa.

El psiquiatra Herbert Freudenberger, describió a las personas con riego de desarrollar este síndrome como idealistas, optimistas e ingenuas, personas que se entregan en exceso al trabajo para conseguir una buena opinión de sí mismos a través del reconocimiento de los demás. En estos casos, las demandas autoimpuestas y los ideales imposibles de satisfacer producen el malestar subjetivo que repercute en el rendimiento laboral y la baja autoestima personal. Con el paso del tiempo, si las circunstancias no se controlan el desgaste se acentúa y aparecen factores como alto absentismo y siniestralidad laboral, y baja eficiencia en el desempeño del trabajo.

Burnout

Para la prevención y tratamiento del estrés en el trabajo se han diseñado distintos programas que mejoran los recursos personales de los trabajadores para hacer frente al estrés, reducir el absentismo y los costes de la incapacidad laboral. Los programas de asistencia a los empleados repercuten positivamente tanto en la salud y bienestar del trabajador como en la organización, por lo que son altamente rentables para la empresa.

Los procedimientos generales recomendados para la prevención del estrés implican al resto de la organización. Los más destacados son la participación democrática y solidaria de los trabajadores en las tareas laborales, la disposición de canales de comunicación más accesibles en el centro de trabajo y la potenciación de la formación continua.

Dentro de los programas de tratamiento del estrés se distinguen varios tipos de intervenciones, las intervenciones personalizadas en el individuo, las intervenciones en la estructuración de la tarea, y las intervenciones en la organización del trabajo y en el proceso de producción.

El asesoramiento y el tratamiento individual del trabajador que padece estrés es el método más común, y una de las técnicas utilizadas es la reestructuración cognitiva de los sucesos estresantes del trabajo. Las intervenciones psicológicas tienen que ser personalizadas y breves, focalizadas en el conflicto laboral y en los factores emocionales y características individuales que pueden estar provocando la repuesta desproporcionada a la situación.

Las intervenciones en la estructuración de tareas tratan de mejorar la competencia de los trabajadores en varias dimensiones como el trabajo en equipo, técnicas de comunicación, entrenamiento en asertividad,…  de forma que se consigue una mayor implicación del los empleados, el aumento de la responsabilidad profesional, y ofrece oportunidades para el desarrollo personal.

Las intervenciones en la organización laboral y en el proceso de producción pretenden la participación democrática de los trabajadores, para lograr un mayor grado de compromiso e identificación con la empresa, estimular y canalizar la capacidad creativa e innovadora de los individuos, y para incrementar la calidad y la productividad en el trabajo.

En Espacio de Psicología y Mediación Familiar utilizamos las técnicas de intervención conjuntas orientadas al individuo, al grupo social y a la organización laboral. Nuestro compromiso consiste en mejorar los recursos para afrontar de forma más eficiente los estresores propios del trabajo y potenciar la percepción de control y autoeficacia personal.