¿CÓMO AFECTAN A LOS NIÑOS LOS CONFLICTOS FAMILIARES?

Publicado el 17 junio, 2013

Los niños pueden presentar diferentes problemas emocionales y conductuales en función de cómo interpreten los conflictos que surgen entre sus padres. Así lo concluye un estudio llevado a cabo por psicólogos de la Universidad de Leicester (Reino Unido).

La investigación, financiada por el Consejo de Investigación Económica y Social (Economic and Social Research Council) de Reino Unido, se realizó con el objetivo de entender por qué las discusiones familiares impactan negativamente en unos jóvenes y en otros no.

Los datos, revelaron que los niños tenían más probabilidad de presentar problemas de conducta cuando se atribuían a sí mismos la culpa de las discusiones entre sus progenitores. Si, además, se sentían amenazados por los conflictos familiares o anticipaban una posible ruptura conyugal, el riesgo de desarrollar problemas emocionales era mayor.

Discusión

Según el profesor Gordon Harold, investigador principal del estudio, “los niños expuestos a conflictos diarios entre sus padres –conflictos no violentos, pero frecuentes, intensos y mal resueltos-, tienen un alto riesgo de desarrollar problemas de salud mental”.

Para los autores, estos resultados ponen de relieve la necesidad de implementar programas de intervención con familias que aborden esta problemática de forma integral, trabajando aspectos clave, tales como la enseñanza de técnicas de resolución de conflictos o el aprendizaje de estrategias de crianza positivas, entre otros.

En ESPACIO DE PSICOLOGÍA Y MEDIACIÓN proporcionamos las pautas para que las familias resuelvan sus diferencias de forma constructiva, para conseguir el éxito educativo de los niños. Siempre que se manejen adecuadamente los conflictos, mejora la calidad de la relación.

Los problemas no resueltos o inadecuadamente resueltos, generan un estado negativo en la pareja, insatisfacción y conductas inadecuadas. Es importante que la pareja entienda que  la relación entre los progenitores es una factor crucial que afecta a sus hijos. El objetivo es, posibilitar un cambio y reestructuración de las relaciones familiares que beneficie a todos.

Cada hijo tiene el derecho de mantenerse fuera de las discusiones de sus padres, a no ser parte de sus desacuerdos.

Fuente: INFOCOP. The British Psychological Society