SUPERAR LAS CRISIS FAMILIARES

Publicado el 24 junio, 2014

Carmen, al entrar al despacho, reveló que algo importante había cambiado respecto a la primera entrevista. En la segunda sesión de Orientación Familiar ya se aprecian los resultados siempre que se haya conseguido generar el clima de confianza adecuado. Esto se logra otorgando a cada miembro de la familia el mismo valor y haciéndoles partícipes de la misma atención, sin asumir posición a favor o en contra de algún miembro de la familia en específico. Hay que mostrar la aceptación positiva incondicional, y la capacidad para escuchar activamente y conseguir que las personas se escuchen y respeten. Rafa y Carmen tenían una expectativa clara al elegir la intervención familiar: mejorar el nivel de satisfacción en su relación de pareja y del conjunto familiar.

Superar las crisis de familia

El ciclo vital de la familia se expresa en etapas delimitadas por determinados acontecimientos de la vida familiar. Se pueden identificar varias etapas, la primera ocupa desde la formación de la pareja hasta el nacimiento del primer hijo. En esta etapa pueden surgir problemas como la frustración de expectativas respecto a un proyecto de vida en común. Desacuerdos en la forma de vivir ese proyecto. Dependencia excesiva de una o de las dos familias de origen. Lucha de poder. Desajuste sexual o diferencias en la planificación familiar.

La segunda etapa transcurre desde el nacimiento del primer hijo hasta la independencia de los hijos. En esta etapa surge la dificultad para establecer los roles y funciones entre los padres, con los hijos y algunos miembros de la familia extensa, como los abuelos, que ejercen una importante función en la educación de los nietos. La dificultad en el ejercicio de padre y madre, y la equitativa dedicación a cada hijo tanto en los momento de enfermedad como de alegría. Manejar los celos entre hermanos. En esta segunda etapa se encuentran la mayor parte de las parejas que buscan en la Orientación Familiar la solución a sus dificultades.

Volviendo al caso de Carmen y Rafa, a los dos se les iluminó el rostro de alegría al contar que su niño de 6 años, Pablo había dejado de pelearse con sus compañeros del cole. ¿Qué es lo que había hecho cambiar la conducta del niño?. El cambio de la conducta de sus padres. Carmen y Rafa, aprendieron a afrontar sus diferencias de otra forma, evitando las discusiones en presencia de los niños. Encontraron en el cambio de su comportamiento la solución que vinieron demandando al centro de orientación familiar. Entendieron que son el modelo que sus hijos van a seguir. Los niños en función de la edad experimentan emociones distintas que están en relación a su desarrollo cognitivo y a cómo se comportan sus padres. Para tratar las discusiones de pareja establecieron un protocolo de actuación con el fin de proteger los intereses de los menores. Entre las clausulas que añadieron a este protocolo había una que ellos llamaban “el secreto”. Era “un secreto de familia” que la madre de Carmen le había transmitido desde pequeña: “acabar siempre el día agradeciendo alguna acción, un gesto de cariño o una frase de admiración por el otro”.

La Orientación Familiar ofrece a las familias herramientas para poder afrontar los problemas que se presentan a lo largo de las distintas etapas del ciclo vital. Previene situaciones y comportamientos que pueden ser problemáticos en el transcurso del desarrollo de algún miembro de la familia y del conjunto familiar. La intervención en Orientación Familiar facilita la resolución de conflictos y previene los riesgos futuros. Está dirigida a ayudar a cada uno de los miembros en sus diferentes etapas de ciclo evolutivo y a resolver las dificultades que surjan en sus relaciones. Los tres niveles de actuación: educativo, de asesoramiento y terapéutico, tienen como objetivo final conseguir el bienestar y el equilibrio en la familia. Mejorando la calidad de sus relaciones pueden satisfacer sus necesidades, encontrar soluciones a sus conflictos, y conseguir el desarrollo de cada uno de los miembros de la familia.